miércoles, 26 de noviembre de 2014

Un viaje electrónico

Hardwell, Tiesto, Deadmau5, Avicii, Niky Romero, Daft Punk. 
Todos ellos grandes nombres en la industria musical, llenan estadios con su música, hacen vibrar campos enteros. Euforia, sentimiento, alegría, extasis; estos son unos de los pocos calificativos que se le puede otorgar a sus obras. 

Conocemos lo que tenemos frente a nuestros ojos y lo que escuchamos. Pero, precisamente ¿Qué es la música electrónica? ¿De donde vino? ¿Por qué es lo que es hoy en día?

Para ello nos montaremos en clave de sol y viajaremos unos 200 años en el pasado, exactamente entre los años 1821 y 1894 (sí, bastante lejos ¿No?). Se podrán preguntar qué tiene de especial esta época tan vieja con respecto a algo tan moderno como lo es la música electrónica y bueno, la respuesta es que durante este tiempo se dio su nacimiento.

El origen de la música electrónica puede otorgársele al trabajo analítico de Herman Ludwig Ferdinand von Helmholtz, sin sus estudios probablemente no existiría la música electrónica (¡Gracias Herman!).

Pero ¿Qué hizo Helmholtz?
Si, esto mismo hizo. Herman construyó un instrumento electrónicamente controlado para analizar combinaciones de tonos constitutivos que crean sonidos naturales más complejos. Fue llamado "El Resonador de Helmholtz". Y aunque fue quien diseñó el instrumento, no lo hizo con ningún interés musical, quién le vio utilidad para ello fue en realidad Ferruccio Busoni.

Dando un pequeño salto nos adentramos a los años 1870 donde se realizaron los primeros experimentos con instrumentos electrónicos. Después del resonador de Helmholtz vinieron varios más como el Telharmonium y el Theremin.

El Telharmonium puede considerarse como el primer instrumento electrónico significativo en la historia. Fue diseñado por Thaddeus Cahill y era esencialmente un grupo de 145 dinamos modificados que gracias a engranados especiales producían corrientes alternas de diversas frecuencias de audio las cuales eran controladas por un sistema de teclados múltiples polifonicos. 

Ya para esta época la idea de crear música utilizando electricidad era mas que un hecho, era una ambición y poco a poco se convertiría en una pasión. 

La música electrónica tiene mucho que agradecerle a estos primeros inventos pero quizás uno de los más importantes es el siguiente. 
El Theremin monofónico es un instrumento bastante peculiar ya que se podía tocar sin que la persona tuviera que poner sus manos sobre el. Dos antenas metálicas se asomaban a través de una caja de madera, era considerado algo completamente futurista y, gracias a su interesante sonido, por esto era utilizado en la mayoría de las películas sobre extraterrestres y situaciones bizarras. 
Es simple, posee dos antenas, la vertical controla el tono y la horizontal el volumen. Al mover las manos cerca de ellas ocasionaba fluctuaciones en los osciladores y por ende causaba subida de tono y aumento de volumen. 

Durante los años 1960 gracias a Moog surgieron una nueva camada de instrumentos electrónicos debido a la inclusión de circuitos integrados. A partir de ellos se lograron crear los sintetizadores, su utilidad era increíble pero lo malo del asunto era su diseño. Los primeros sintetizadores abarcaban aproximadamente 7 u 8 metros cuadrados de armario sólido llenos de botones y conectados por medio kilómetro de cables. Ante esto era de esperarse que las personas pidieran algo más pequeño. Y todo esto fue posible debido a que en 1969 la empresa EMS dio a luz el primer sintetizador portátil que a su vez dio pie a una serie de evoluciones cuyo resultado fue el VCS3 (Voltage Controlled Synthesizer) y se trataba de una caracas de madera en forma de "L" de casi medio metro de altura pero lo suficientemente ligero como para que una persona pudiera cargarlo. 

La música electrónica también va muy de la mano con la tecnología y mientras pasaban los años, mejoraba la tecnología y con ello, evolucionaba la música electrónica. Cada vez existían mas sintetizadores, menor tamaño, mejor calidad, como en 1992 y Casio con su amplia gama de sintetizadores en forma de teclado.

Hoy en día la música (y no solo electrónica) le debe mucho a la posibilidad de sintetizar sonidos. DJs, productores y demás dan corazón y vida a promover la música electrónica como un medio más de catarsis. Y uno de los más importantes en la historia de la música electrónica ha sido Giovanni Giorgio Moroder, productor, escritor, DJ y pionero de la música electrónica. 

En la canción Giorgio By Moroder de Daft Punk se puede escuchar un monologo de Giorgio Moroder donde da a conocer como vino a dar con la música electrónica. De pequeño siempre quiso ser músico para no solo tocar música sino para componer también. Decidió hacer canciones que tuvieran sonidos de los 50, de los 60, 70 y también un sonido del futuro. Así que decidió tomar un sintetizador modular Moog y desde el momento en que lo tocó, la música electrónica dio un salto exponencial. En sus palabras "Yo sabia que podría ser un sonido del futuro pero no tenía idea de que el impacto sería tan grande".

Todo gran acontecimiento tiene una historia que, como engranajes, le dan cabida a su evolución. La música electrónica está en cualquier parte y estamos presenciando un gran auge en ella. La música nunca se detiene, es parte de nosotros. Y mientras nosotros sigamos aquí, ella nos acompañará y crecerá a la par nuestra.

E. Giraud.

sábado, 22 de noviembre de 2014

AdueñArte

Pasamos una vida ciegos,
Fijamos la mirada en un error sin percatarnos que nuestro futuro nos camina por un lado en dirección a su próxima clase.
Nos enfocamos en un perfume que luego solo vamos a querer olvidar.
Enredamos la mente, la forzamos a pensar en quien no quiere.

Nos arruinamos canciones dedicándoselas a las personas equivocadas,
Perdemos horas, días y noches estancados en quien no deberíamos.

El único consuelo que queda es que no somos los únicos,
Todos nos ramificamos, todos cometemos los mismos errores,
Todos tenemos un pasado en una bolsa.

Podría decirse que pasamos la vida conociendo personas con las cuales compararemos a esa "indicada".

Caminamos al cine de la mano de un recuerdo cuando probablemente quien de verdad merece estar sosteniendo tu mano está saliendo de esa misma sala junto a una mano diferente.

El problema es que nada nos asegura que la siguiente persona será la que en realidad nos toca, 
Pero de eso se trata todo, de tener la fe y las ganas suficientes como para decir "por ti arriesgaría perder mi tiempo".

Todo pasa y te vas dando cuenta que el tiempo junto a esa persona no se siente como perdido,
Sientes que lo estás ganando,
Que preferirías botar el reloj por la borda al estar juntos,
Sientes que ya no existen las agujas.

Te acuestas y transformas el techo en una pantalla,
Proyectas en el todo lo que has vivido,
Todas las caras que has tocado y caes en cuenta que solo quisieras seguir viendo la que tienes a tu lado.

A veces los detalles más importantes se esconden detrás de lo que vemos,
Mientras le das color a esa persona que se sienta frente a ti en el salón, probablemente afuera, vestida de blanco y negro, está quien se adueñará de tu arte.

jueves, 17 de abril de 2014

Siempre tú

De esos días donde todo vuelve, 
donde pareciera que el tiempo pasado se comprime en un solo segundo, 
donde todo lo que había por sentir hizo presencia en su ausencia.

Ya no sabría qué decir, la inspiración pasó a segundo plano. 

Rebotan en mi mente mil y un pensamientos, 
Se cuelgan en mis pestañas y me pesan en los ojos.
Le dan luz verde a mi taquicardia, a mi miedo.

Qué curioso es ese temor de perder lo que nunca se tuvo,
Ojalá y existiera un suiche para los sentimientos, me apagaría el día entero.
Pienso que me gasto las energías ensimismándome, pensándote.

Quizás lo que confunde más es el no saber, 
El estar perdido en los 'puede ser',
El pasar la noche mirando al techo e imaginando futuros ideales,
El mirar hacia atrás, el presente y preocuparme aún más por el adelante.

He llegado a la conclusión de que eres eterna,
Tienes esa particularidad que me nubla, me desatina.
Por más distancia, tiempo o presente que exista, tu encuentras la manera para existir sobre ello.

Tus ojos, tus labios,
Tu espalda, tu piel,
Tus piernas, tu cuello,
Tu recuerdo, mi ilusión.

Quizás no haya peor agonía que esa de poder ver a alguien pero no tenerla,
Poder escucharla, pensarla, leerla,
Poder quizás hasta rozarla en algún descuido,
Pero no sostenerla.

Y aunque te cruces en mi camino,
Aunque te bese,
Aunque te sienta,
Aunque te toque y te escuche latir de cerca,
Siempre queda ese soplo que le da inicio a mi taquicardia
Siempre salta tu recuerdo aunque te haya visto hace 5 minutos,
Siempre te encuentro y de nuevo me pierdo,
Siempre tú.

domingo, 14 de julio de 2013

Tu razón para sonreír.

Y es que llega un punto donde no sabes qué ocurrirá. Donde tu película da un giro pero no sabes hacia qué lado, te encuentras desorientado y confundido. 

Llega un punto donde miras a tu alrededor y comienzas a preguntarte si será posible tener lo que pintan las acuarelas en la perfección. Si será posible tener lo que se lee en los guiones de aquellas obras. 

Llega un punto donde la duda se junta con la soledad y te pierdes buscándote. Todo gira tan rápido y solo sientes que quieres despertar, que de alguna forma todo es un sueño del cual puedes salir y todo estará normal. Que todo será como era cuando las sonrisas desbordaban y los besos se escabullían por las terrazas en las noches de balcones. 

Llega un punto donde pensar pesa tanto que no te deja salir de la cama, donde soñar a veces duele tanto que no puedes dormir. Donde el insomnio es una sala de espera hacia el recuerdo, hacia los momentos que buscas revivir. Donde lo que buscas pica y se extiende hasta el horizonte. Donde los sentimientos pierden su sabor y pierden su color.

Llega un punto donde se desprende de ti aquello que considerabas ya una extremidad más. Pero el truco está en pensar que de alguna forma todo se arreglará. Que todo volverá a estar bien. Que todo puede girar a donde sea y no importará porque cualquiera de los lados es un buen camino. Que todo puede seguir, que tú puedes seguir, porque al final de esa vía está el Otoño de tu Invierno. Está eso que siempre quisiste, tu extremidad perdida, quizás no la misma, pero la que necesitas. 

Tu razón para sonreír.

viernes, 14 de junio de 2013

Minuto a minuto

Increíble como el tiempo pasa; y con él, las emociones, distintos momentos e inspiraciones. 

El tiempo se regocija en relatividad cuando nos despistamos, pestañeamos y nos atrasamos. Soñamos y nos eternizamos. 

El tiempo es un arma de doble filo; cura heridas es cierto, pero también puede que las oculte solo para ser descubiertas y revividas meses después. 

El corazón no conoce de segundos, no conoce de cronologías. Sólo se nada en un lenguaje, un amplio minutero que late en algarabías. 

Pasamos la vida pensando que lo único que importa es tener alguien a nuestro lado, alguien con quien compartir, alguien a quien besar. Cuando en realidad lo que deberíamos aprovechar es el presente que poco a poco derrochamos buscando un ente en nuestra mente. 

Curioso el tiempo, curiosa su manera de actuar. En un momento nos perdemos y en otro dejamos de pensar. 

Curioso el corazón, curiosa su manera de latir. En un instante nos enamoramos y en otro vemos a esa persona partir. 

Increíble como el tiempo pasa; y con él, las emociones, distintos momentos e inspiraciones. Increíble como todo cambia, como todo se arma, desarma y deshace. 

Increíble como a pesar de todo te pienso, enalteciendo la irrelevancia del tiempo en el presente momento. 

Pues el querer no se limita a una hora, el querer no se comprime en un reloj, el querer no se confina a un absoluto, el querer es terco y se desprende del minuto a minuto.

viernes, 29 de marzo de 2013

Intriga

Sin aviso, es cierto... Pero certera es la puntería de la intriga.

Caen sobre mi las mil y un preguntas,
Todas ansiosas de atesorada respuesta,
Aunque todas con un mismo epicentro,
Un mismo entorno, tú.

De alguna forma pensar en ajenidades cercanas a tu piel me erizan,
Lo pienso y un curioso oleaje de temor arrasa con mi cuerpo,
Una playa de pensamientos se revuelca en mis ojos,
Toma posada en mi un sentimiento extraño.

Una unión de temor con celos y un poco de ácido, para ser agregado a la mezcla en mi cabeza.
Ciertas preguntas llegan a mi, ciertas interrogantes llegan sin notificación y bajo invitación enemiga...

Sin aviso, es cierto... Pero certera es la puntería de mi intriga.

domingo, 24 de marzo de 2013

El querer es un sentimiento bastante terco.

El querer es un sentimiento bastante terco,
Se revuelca en la necesidad de la necedad,
Le cierras la puerta y entra por la ventana,
Se regocija en la solitud de la soledad.

No hay momento donde se haga más presente ese sentimiento que cuando nos encontramos a solas, hundidos en pensamientos, resentimientos quizás.

Demando al tiempo por no cumplir su trabajo medicinal,
Por hacerse indiferente ante el presente,
Por explotar algarabía dentro de la tranquila utopía.

En ciertos casos las manijas del reloj se hacen ciegas ante la situación,
Permiten desamores y su prolongado olvido.

El querer no conoce de puntualidades, porque se desentiende de ellas,
Y por ende desciende en días donde no se le pedía.
Llega sin avisar, sin pedir permiso ni presentar informes,
Llega sin importar lo que pienses, lo que sientas, solo queda que te conformes.

Mezclar sentimientos con planes es la peor de las decisiones,
Puesto que son fluctuantes y siempre cambiantes,
Amar y vivir son cosas que van de la mano y a la vez se deben mantener separadas,
Saber amar, pero no depender del amado para vivir.

Exijo explicaciones del destino,
Exijo su hoja con los cálculos expuestos,
Exijo sus declaraciones,
Exijo sus razones para mis encuentros y despedidas.

Tanto cruza por mi mente que ya la sinapsis me electrocuta,
El deseo de buscarle lógica al mundo se ha convertido en mi necesidad de necedad,
Le cierro la puerta y entra por la ventana,
Trato de hacerme pensar que en el querer no existen razones, ni mapas en los corazones.

Pero luego recaigo y nuevamente pienso; El querer es un sentimiento bastante terco.